Horror en Noruega

26/Jul/2011

Lic. Rafael Winter (Rufo)

Horror en Noruega

Por Lic. Rafael Winter
El terrorismo fundamentalista no tiene límites. No tiene fronteras. Esta vez ocurrió en la tranquila Noruega.
El viernes pasado, dos atentados terroristas en Oslo asesinaron al menos a 76 personas (el definitivo balance de víctimas aún no ha sido hecho). En su mayoría jóvenes que se encontraban en un campamento juvenil.
Un acto horrendo. Abominable.
Al momento de escribir estas líneas, hay muchos elementos que aún desconocemos. Por ejemplo, cuales habrían sido los móviles del terrorista -xenófobo, antislámico, presuntamente identificado con la extrema derecha- para realizar semejante masacre, la cual, parecería ser, venía planificando hacía varios años atrás.
En lo que me es personal, cuando ocurren estas tragedias, no reparo en consideraciones políticas. En absoluto.
Lo que debo tener en cuenta es el factor humano.
76 vidas –reitero, en su mayoría jóvenes, aunque todas importan de la misma manera- fueron tronchadas.
76 familias -y esto nos resulta lamentablemente muy conocido- están sufriendo una angustia y dolor terribles. Noruega, en estado de shock, no volverá a ser lo que era.
No marcamos diferencias.
Obvio es decir que, cuando es contra una comunidad judía, o actos terroristas contra Israel, nos “llega” de una manera especial, y es comprensible. Por lo demás, considero que el hecho debe ser tan condenable como si hubiese ocurrido –D’os no lo permita más- en cualquier institución judía. Igual. Manifiesto mi más profunda solidaridad con Noruega y, en particular, con las familias de las víctimas. Es lo que siento en estos momentos.
Vergüenza, indignación y dolor me provoca este atentado. Es lo que nos debiera –debe- provocar a todos.